Abdominales vs. autoestima: el culto al cuerpo se ha vuelto rarísimo

Con la llegada repentina del calor y la abundancia de pieles ligeras de ropa por las calles, nos ha dado por reflexionar sobre cómo hablamos de los cuerpos… propios.  

Se viene uno intensito:

Title

GYMBROS CONTRA CROQUETISMO EMOCIONAL

Hay algo agotador en cómo nos hablamos (a nosotros mismos) de nuestro físico. Internet parece haberse dividido entre:

  • Señoros del peak performance: obsesos de la mejora constante que convierten los cuerpos en proyectos optimización infinita a base de electrolitos, baños de agua fría, botox hasta las cejas y sesiones de 2h de Hyrox. El ‘wellnes’ y el ‘looksmaxxing’ como una identidad.
     
  • Body-positivers pasados de frenada: para los que cualquier interés estético es superficial, cuidarse es opresión del capitalismo y ‘dejarse estar’ un acto consciente de rebeldía política y romantización de los ultraprocesados.  

Si no tienes six-pack no vales. Si te obsesionas por el deporte, eres parte de los problemas del sistema.


Entre arreglarte porque te divierte y castigarte porque nunca te parece suficiente, seguramente haya un punto intermedio.

LOS GRISES QUE NO NOS TERMINAN DE ENCAJAR

‘Si te cuidas, hazlo solo por ti’
 

Bueno… y también un poco para otros ¿no? Que somos sociales. Que nos gusta gustar. Que la validación es un sentimiento legítimo… y que tampoco tiene sentido vivir ajenos de la mirada de los demás, encerrados en una cueva.
 

“Acéptate/quiérete tal y como eres”
 

Bueno... y también como podrías llegar a ser.
 

Porque quererte no tiene por qué significar congelarte. Igual que cuidas una amistad o una planta, puedes cuidar de ti sin que eso implique rechazo hacia quien eres hoy.
 

“Eres lo que tus actos dicen de ti”
 

Pues chico, tampoco nos convence demasiado convertir cada gesto en una épica. A veces cuidarte no es una transformación espiritual ni una narrativa de superación constante sino más bien algo repetitivo, aburrido, monótono… y está bien así.

DE HEDONISMOS SOSTENIBLE Y AUTOCUIDADO DISFRUTÓN

A veces estamos simplemente hablando de lavarnos la cara, caminar un rato, acostarte antes o intentar comer algo verde entre reuniones y ansiedad existencial.
 

Por eso, últimamente nos gusta pensar en el autocuidado de una forma bastante menos intensa y más humana, que diría Chenoa. Una mezcla razonable, a veces contradictoria y nunca bien resuelta entre salud, placer, estética, energía, descanso, juego y respeto.
 

No para alcanzar una perfección imposible, sino simplemente porque el cuidado también puede ser una forma de cariño. De auto-cariño.
 

Como si de cualquier relación larga que hayas tenido se tratara (como con una pareja, un proyecto de jardín, amueblar una casa …) con el cuerpo y cara pasa un poco lo mismo; no es un ‘lo acepto todo/nada y ya está’; sino que la cosa va más del gesto diario, del curro constante, …y de transitar etapas. Solo por el puro deseo de construir una convivencia más agradable contigo mismo.
 

Entrenar, sí. Pero sin convertir el gimnasio en una religión. Ponerte crema, sí. Pero sin obsesionarte con parecer eternamente joven. Comer bien, sí. Pero sin transformar cada cena en una hoja de Excel. Querer verte atractivo, sí. Pero sin convertirte en un proyecto imposible.
 

En definitiva, no aspiramos a un físico perfecto. Aspiramos a levantarnos por la mañana, mirarnos al espejo y pensar: "Sí. Estoy bastante a gusto viviendo aquí."

P.D.: Y hablando de disfrutar del verano sin demasiadas obsesiones corporales... acaba de volver Handsomefyer Sun. SPF50 para la cara, Melonizer para el cuerpo y una filosofía bastante sencilla: salir, enseñarse un poco y pasarlo bien.

Abdominales vs. autoestima: el culto al cuerpo se ha vuelto rarísimo

Con la llegada repentina del calor y la abundancia de pieles ligeras de ropa por las calles, nos ha dado por reflexionar sobre cómo hablamos de los cuerpos… propios.  

Se viene uno intensito:

Title

GYMBROS CONTRA CROQUETISMO EMOCIONAL

Hay algo agotador en cómo nos hablamos (a nosotros mismos) de nuestro físico. Internet parece haberse dividido entre:

  • Señoros del peak performance: obsesos de la mejora constante que convierten los cuerpos en proyectos optimización infinita a base de electrolitos, baños de agua fría, botox hasta las cejas y sesiones de 2h de Hyrox. El ‘wellnes’ y el ‘looksmaxxing’ como una identidad.
     
  • Body-positivers pasados de frenada: para los que cualquier interés estético es superficial, cuidarse es opresión del capitalismo y ‘dejarse estar’ un acto consciente de rebeldía política y romantización de los ultraprocesados.  

Si no tienes six-pack no vales. Si te obsesionas por el deporte, eres parte de los problemas del sistema.


Entre arreglarte porque te divierte y castigarte porque nunca te parece suficiente, seguramente haya un punto intermedio.

LOS GRISES QUE NO NOS TERMINAN DE ENCAJAR

‘Si te cuidas, hazlo solo por ti’
 

Bueno… y también un poco para otros ¿no? Que somos sociales. Que nos gusta gustar. Que la validación es un sentimiento legítimo… y que tampoco tiene sentido vivir ajenos de la mirada de los demás, encerrados en una cueva.
 

“Acéptate/quiérete tal y como eres”
 

Bueno... y también como podrías llegar a ser.
 

Porque quererte no tiene por qué significar congelarte. Igual que cuidas una amistad o una planta, puedes cuidar de ti sin que eso implique rechazo hacia quien eres hoy.
 

“Eres lo que tus actos dicen de ti”
 

Pues chico, tampoco nos convence demasiado convertir cada gesto en una épica. A veces cuidarte no es una transformación espiritual ni una narrativa de superación constante sino más bien algo repetitivo, aburrido, monótono… y está bien así.

DE HEDONISMOS SOSTENIBLE Y AUTOCUIDADO DISFRUTÓN

A veces estamos simplemente hablando de lavarnos la cara, caminar un rato, acostarte antes o intentar comer algo verde entre reuniones y ansiedad existencial.
 

Por eso, últimamente nos gusta pensar en el autocuidado de una forma bastante menos intensa y más humana, que diría Chenoa. Una mezcla razonable, a veces contradictoria y nunca bien resuelta entre salud, placer, estética, energía, descanso, juego y respeto.
 

No para alcanzar una perfección imposible, sino simplemente porque el cuidado también puede ser una forma de cariño. De auto-cariño.
 

Como si de cualquier relación larga que hayas tenido se tratara (como con una pareja, un proyecto de jardín, amueblar una casa …) con el cuerpo y cara pasa un poco lo mismo; no es un ‘lo acepto todo/nada y ya está’; sino que la cosa va más del gesto diario, del curro constante, …y de transitar etapas. Solo por el puro deseo de construir una convivencia más agradable contigo mismo.
 

Entrenar, sí. Pero sin convertir el gimnasio en una religión. Ponerte crema, sí. Pero sin obsesionarte con parecer eternamente joven. Comer bien, sí. Pero sin transformar cada cena en una hoja de Excel. Querer verte atractivo, sí. Pero sin convertirte en un proyecto imposible.
 

En definitiva, no aspiramos a un físico perfecto. Aspiramos a levantarnos por la mañana, mirarnos al espejo y pensar: "Sí. Estoy bastante a gusto viviendo aquí."

P.D.: Y hablando de disfrutar del verano sin demasiadas obsesiones corporales... acaba de volver Handsomefyer Sun. SPF50 para la cara, Melonizer para el cuerpo y una filosofía bastante sencilla: salir, enseñarse un poco y pasarlo bien.

Handsomefyer Sun

Crème tout-en-un pour les journées au soleil. Nouvelle formule !

Floute visuellement les pores, lisse l'apparence des ridules, hydrate, unifie l'apparence du teint et protège avec un SPF50 à large spectre UVA+UVB. Protection solaire + effet bonne mine.

36,99 €

COMPRAR AHORA

Melonizer

Après-soleil à effet prolongeant le bronzage.
Elle répare, apaise et hydrate la peau après une journée au soleil, et prolonge et intensifie également le bronzage.

25,99 €

COMPRAR AHORA